Carlos von Moltke-Koefoed fue un destacado arquitecto, ingeniero y acuarelista danés nacido en Rendsburg, Holstein el 12 de marzo de 1841.Realizó sus estudios de arquitectura, ingeniería y bellas artes en Copenhague, capital política e intelectual del Imperio Danés, donde tuvo contacto con el rico movimiento cultural de la época.

En 1867 se traslada a Chile por encargo de la casa financiera Baring Brothers de Londres para estudiar junto a una comisión de ingenieros ingleses, un proyecto de Ferrocarril Transandino.

En Santiago fue reconocido por los hermosos palacios e importantes edificaciones estatales que proyectó y construyó, entre ellas, el lujoso palacio de don José Tomás Urmeneta y el proyecto de reconstrucción del Congreso Nacional, al que se debe su actual fisonomía.

En 1881 se traslada a Valparaíso donde se consolida como uno de los grandes arquitectos de la época.

Entre sus obras en Valparaíso se cuentan el palacio de don Santiago Lyon Santa María, nombrado Monumento Nacional en 1979, hoy Museo de Historia Natural; la antigua Escuela Naval, hoy Museo Marítimo Nacional; el antiguo cuartel de la Tercera Compañía de Bomberos; el antiguo mausoleo de la Armada; un edificio para don Federico Varela, otro para don Juan Clark y otro para el Dr. Manuel Ramírez ubicados en la avenida Errázuriz; el palacio de don Exequiel González en la calle Victoria; y para don Benjamín Vicuña Mackenna un balneario exclusivo y único en la desembocadura del Río Aconcagua que quedó inconcluso por deceso del mandante.

Durante el período en que Carlos von Moltke vivió en Valparaíso adquiere un sitio en la esquina en punta de las calles Montealegre y San Enrique en el Cerro Alegre, donde construye su casa habitación, hoy convertida en flamante hotel boutique Casa von Moltke.

Siete años después de habitar en su casa vende la propiedad a don George Rose Innes y se traslada a Santiago.  Desde 1896, toma vuelo su actividad como ingeniero civil al servicio del Gobierno, realizando obras por encargo del Ejército y múltiples encargos directos del Ministerio de Hacienda, en los que realiza importantes progresos en los servicios portuarios del país.  Particularmente en Valparaíso, en 1903 participa en los trabajos preliminares para en mejoramiento del puerto de la ciudad y en 1904 la reconstrucción del malecón. En 1906, a consecuencia del terremoto en Valparaíso, reconstruye los edificios portuarios pertenecientes al Fisco. En 1907, realiza importantes reparaciones en el muelle Fiscal e instala la gran Grúa Fiscal de Valparaíso. Este mismo año se retira y la prensa lo reconoce como el mejor de los ingenieros civiles.  En 1910 se traslada a Buenos Aires junto a su familia retornando al año siguiente debido a una afección cardíaca. El 23 de febrero de 1912 fallece en la Villa de la Sotta en San Bernardo hacia donde se había trasladado de veraneo. Sus restos fueron depositados en el Cementerio General de Santiago.

En 1928, la Ilustre Municipalidad de Valparaíso rinde homenaje a su memoria, dándole su nombre al antiguo camino a Santiago por la Zorras, en el actual barrio O’Higgins.

Guest Book

"Todo fantástico, la atención de Marco espectacular...volveré!!!"

S.S.Chile

Querido Matias, felicitaciones por permitirnos experiencia única de venir al Cerro Alegre en un buen ambiente, se nota tu buena mano de diseñador...abrazos!

G.A.

Muchas Gracias por hacernos sentir como en casa, increíble lugar!
Un abrazo!

C. (España) B. (Chile) S. (Italia) C. (Chile)

Muy buen lugar, muy bonito studio, muy amable la atención y muy rico el desayuno.

D.I.

Este lugar es realmente increíble, con una vista privilegiada y excelentemente bien mantenido, muchas gracias por excelente trato y atención, esperamos volver muy pronto!

V., M., A. y M.

Ya habíamos venido a Valparaíso, pero sin conocer este maravilloso lugar, ya sabemos para nuestro próximo viaje donde alojaremos!

L.T. y R.

Todos los años venimos a Valparaíso a nuestro "directorio anual", un momento para pensar y delinear el año de nuestra familia. Este año hemos elegido esta casa porque pensamos que sería un buen lugar para descansar y pensar. No es fácil dejar a nuestros 7 hijos en Stgo., nuestros trabajos y obligaciones, y por esto es que este lugar que nos recibe debe ser perfecto. Esta casa cumplió al 100% con nuestras expectativas. Perfecto lugar y discreta atención sin interrumpir ni molestar en ningún momento.
Gracias x todo

L.L.H.

Muchas gracias por todo, nos encantó el lugar, lindo y muy acogedor. Mejor celebración del día de las madres, esperando volver.

N., R., F. Y C

Un cordial saludo y todo estupendo!.

A.F.

Muchas gracias Marco y a la familia del Río por su hospitalidad, gran atención y buen gusto...cariños.

C. del S. y PB.